El delito de fraude informático es uno de los que la justicia estadounidense atribuye al programador ruso Piotr Levashov, uno de los “hackers” más buscados y que fue detenido la pasada semana en Barcelona por infectar ordenadores con “malware” y pedir luego una especie de “rescate” por liberarlos.

Según han informado a Efe fuentes jurídicas, ese es uno de los cargos que figuran en la Orden Internacional de Detención (OID) cursada por Estados Unidos contra Levashov y que ha servido de base para el arresto del “hacker” en España, que está ahora a la espera de que la justicia española se pronuncie sobre su posible entrega a ese país.

Levashov declaró ante la juez de guardia de la Audiencia Nacional Carmen Lamela el pasado viernes por la tarde por videoconferencia desde Barcelona y se negó a ser extraditado a Estados Unidos, tras la que la magistrada dictó su ingreso en prisión en espera de que el país norteamericano formalice su petición de entrega ante el tribunal español.

Las autoridades estadounidenses tienen ahora 40 días para facilitar a España los documentos en los que sustentan sus cargos contra el ciudadano ruso, tras lo que se celebrara una vista de extradición ante un tribunal de la Audiencia Nacional, que decidirá si concurren los requisitos para que sea juzgado en Estados Unidos.

El detenido, de 36 años, creó una infraestructura cibernética en forma de ‘botnet’ o red a través de la que controlaba cientos de miles de ordenadores distribuidos internacionalmente, según ha informado la Dirección General de la Policía.

No sólo sustraía credenciales personales de los ordenadores, sino que también distribuía ‘spam’ o contenido no deseado y los infectaba con un ‘software’ malicioso o ‘malware’ a través del que bloqueaba el acceso a la información y pedía después un rescate económico para descifrarlo.

Más de 10 años creen los investigadores que Levashov ha estado ‘hackeando’ los ordenadores a nivel mundial, obteniendo con ello importantes beneficios económicos. Gracias a su detención, los agentes han podido liberar de manera masiva ordenadores infectados de las víctimas.

Su mujer, María Levashova, explicó a la televisión internacional rusa RT que su marido fue detenido en cumplimiento de una orden de busca y captura de Estados Unidos que acusa al programador de haber participado en el presunto ciberespionaje orquestado por el Kremlin para favorecer la victoria del republicano Donald Trump.

“Hablé con mi marido en comisaría por teléfono. Dijeron algo de un virus que supuestamente creó mi marido, relacionado con la victoria de Trump”, dijo María Levashova a RT.

Las autoridades estadounidenses, con el FBI y los servicios secretos a la cabeza, investigan la presunta relación entre el Kremlin y la campaña electoral de Trump, quien tomó posesión en enero pasado de la presidencia.

La investigación sostiene que Rusia organizó el “hackeo” de los ordenadores del Partido Demócrata para perjudicar la candidatura de Hillary Clinton y allanar el camino a la victoria de Trump en las elecciones presidenciales.

Fuente: La Vanguardia

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