Los delitos en la web suponen un impacto de un billón de euros a nivel mundial, mientras que el gasto en seguridad digital es de 70.000 millones

La ciberdelincuencia está hoy más activa que nunca, los ataques informáticos y el fraude económico a través de la tecnología alcanzan un grado de sofisticación hasta ahora inimaginable. El resultado es que las actividades ilícitas a través de internet pueden llegar a alcanzar un impacto económico de 1 billón de euros al año en el mundo, según estimaciones del Instituto Nacional de Ciberseguridad (Incibe) o, lo que es lo mismo, el equivalente al PIB de un país como España. Fuentes policiales aseguran que esta actividad supera al narcotráfico en lucro. En cambio, las inversiones en ciberseguridad en el planeta se estima que alcanzan los 70.000 millones de euros.

En las últimas semanas ha quedado claro que nadie está exento de sufrir un ataque. El caso más llamativo es, quizá, la acusación de Barack Obama al Gobierno ruso de haber realizado ataques informáticos con el fin de interferir en los resultados a favor del candidato republicano.

Las entidades financieras son víctimas recurrentes. A través de software malicioso, un grupo de ciberdelincuentes atacó remotamente cajeros de más de una docena de países de Europa a lo largo de 2016 para expedir dinero en efectivo que pudo llegar a superar los 10 millones de euros.

En noviembre, piratas informáticos suplantaron la web corporativa de la constructora francesa Vinci y publicaron una nota de prensa falsa que se distribuyó a medios de comunicación. La consecuencia fue el desplome del 18% de la acción, equivalente a 7.000 millones de euros. Y estos son sólo algunos ejemplos.

El Estado cuenta con un organigrama de instituciones públicas en materia de ciberdefensa. Está formado por el Centro Nacional para la Protección de las Infraestructuras Críticas (CNPIC), el Centro Criptológico Nacional, dependiente del CNI, el Incibe y el Mando Conjunto de Ciberdefensa (MCCD), éste último perteneciente al Ministerio de Defensa.

El ciberespacio se ha convertido en un nuevo dominio para las operaciones militares, igual que el terrestre, marítimo y aéreo

Los ámbitos de actuación de este Mando consisten en controlar los sistemas del Ministerio de Defensa -“las fuerzas armadas son ciberdependientes, tenemos sistemas de armas muy eficientes y precisos, pero todos ellos necesitan estar interconectados”, asegura el general Gómez- así como proteger los sistemas de infraestructuras críticas y servicios esenciales que se les asignen a partir del catálogo del CNPIC y, si llega el caso, llevar a cabo acciones ofensivas en el ciberespacio. A pesar de que en los últimos años la partida a Defensa de los Presupuestos Generales del Estado se ha ido reduciendo, la creación del MCCD y su puesta en marcha recibe una inversión mayor en cada ejercicio.

Casi la mitad de los 4.667 imputados y detenidos por cibercriminalidad en España en 2015 tenían entre 26 y 40 años

El fraude en suplantación de la identidad del CEO más grande que se conoce en España alcanza los 600.000 euros

Tanto en ransomware como en el correo del CEO tiene una relevancia fundamental la llamada ingeniería social, que consiste en conseguir que un usuario actúe de una determinada manera teniendo en cuenta la vulnerabilidad humana.

Medidas anti-hackers

  • Wifis públicas.- Conectar los dispositivos lo menos posible a este tipo de redes.
  • Actualizaciones.- Realizar actualizaciones periódicas de los sistemas operativos.
  • Webcam.- La cámara del ordenador es mejor mantenerla tapada mientras no se utiliza.
  • Copia de seguridad.- Aprender a realizar copias de seguridad de nuestro material más sensible garantiza una mayor tranquilidad al usuario.
  • Antivirus.- Siempre contar con un antivirus, y si es de pago mejor.
  • Disco duro externo.- Trasladar los archivos más importante al disco duro externo dificulta en el robo de información.
  • Smartphone.-Mantener las funciones bluetooth y GPS desconectadas cuando no se usen.

Fuente: El Mundo.es

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