El mercado de segunda mano entre particulares sigue creciendo en España por culpa de la crisis económica. Un crecimiento imparable que ha llegado a mover más de 2.300 millones de euros en el pasado ejercicio.

Sin embargo, este sector sigue generando desconfianza entre los compradores a la hora de adquirir productos por las dudas en la entrega. Gracias a la alianza con Nacex, Tripacto, una startup española, se posiciona como intermediario para resolver los problemas de confianza entre desconocidos.

“A través del depósito de garantía nos aseguramos que no haya ningún fraude en las operaciones de compra venta de artículos usados, hasta que el comprador no está seguro al 100% y ha podido comprobar el objeto, no se libera su dinero al vendedor”, explica Albert Buira, socio de Tripacto.

El funcionamiento es muy sencillo, una vez el comprador ha localizado el artículo que quiere adquirir y acuerda el precio con el vendedor, se registrará gratis en la plataforma y depositará el dinero más los gastos de envío en Tripacto, “generamos un código de envío para que el vendedor entregue el producto al sistema de logística y éste se encargue de llevarlo a la delegación indicada por el comprador”, puntualiza Albert.

Una vez el comprador ha recibido el artículo y se ha asegurado que es lo esperado, aceptará el envío y automáticamente Tripacto liberará el pago al vendedor. En caso contrario, el comprador no acepta el paquete, éste será devuelto al vendedor y Tripacto devolverá su dinero al comprador.

La monetización de la plataforma se realiza a partir de las comisiones que se lleva Tripacto al realizar las operaciones; la tarifa aplicada al vendedor varía según el precio del producto, pactado entre vendedor y comprador; “la comisión más baja es de 12€ por un artículo de hasta 300€ y la más alta sería de 30€ por un artículo de valor de 2.500€”.

Fuente: INNOVA+

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