La segunda versión beta de iOS 10 deja aún más componentes a la vista de los desarrolladores que podrían ayudar a detectar errores. Eso sí, la empresa sigue sin explicar su estrategia

Recientemente informamos de que Apple había sorprendido a los expertos en seguridad al facilitar la inspección del funcionamiento de una pieza clave de su sistema operativo móvil en una versión beta de una nueva versión que lanzará en otoño. Se cree que el cambio tiene muchas probabilidades de lograr que se identifiquen y solucionen una cantidad mayor de vulnerabilidades y fallos de seguridad dentro del código de Apple.

Esta semana, Apple subrayó su nueva política con un segundo lanzamiento beta de iOS 10. La primera versión beta se diferenció de los lanzamientos anteriores al dejar que cualquier interesado pueda ver el kernel (núcleo), que controla lo que pueden hacer las aplicaciones instaladas en un dispositivo. Los expertos en seguridad iOS informan de que la nueva versión beta deja muchos otros componentes a la vista.

El investigador de ciberseguridad Mathew Solnik explicó a MIT Technology Review que se trata de “un enorme cambio respecto a las políticas anteriores”. No es el único que señala que la encriptación que Apple empleaba anteriormente para ocultar los componentes de iOS aumentó la cantidad de trabajo requerido para poder inspeccionar el funcionamiento interno del código de la empresa. Eliminarlo podría significar que más personas echen un vistazo, y por tanto que descubran y informen a Apple de más errores.

Hace mucho que Apple se jacta de la seguridad de sus productos. Pero el sistema operativo móvil de la empresa está siendo objeto de un escrutinio mucho mayor desde el enfrentamiento de Apple con el FBI este año. El organismo exigió a la compañía que le ayudara a desbloquear un dispositivo empleado por el responsable de un tiroteo masivo en San Bernardino, California (EEUU). El FBI abandonó su intento de obligar legalmente a Apple tras pagar a un tercero para que hackeara el dispositivo. Apple ha dicho que está trabajando para reforzar aún más sus prestaciones de seguridad.

A pesar de estos antecedentes, Apple no ha dicho que su cambio de rumbo al descubrir el código sea para ayudar a los investigadores de seguridad. La empresa inicialmente rehusó hacer comentarios cuando el primer lanzamiento beta de iOS 10 atrajo la atención pública, y después sólo emitió un comunicado que afirmaba que el cambio de política se debió a motivos de rendimiento. Apple rehusó explicar cuáles podrían ser esos beneficios de rendimiento. La empresa también rehusó hacer comentarios esta semana sobre el nuevo y más abierto lanzamiento beta de iOS.

Fuente: MIT Technology Review

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