Con el fin de reducir la cuota de mercado de Internet Explorer, Microsoft ha anunciado que a partir del próximo mes de enero de 2016, la compañía va a abandonar el desarrollo de todas las versiones de este navegador web, a excepción de la más actual, IE 11, para centrarse principalmente en el desarrollo de nuevas mejoras, funciones y características para Edge a la vez que continua solo manteniendo la versión más reciente de su navegador ya que, recordamos, el nuevo Edge solo es compatible con Windows 10.

Internet Explorer 11 es compatible con Windows 7, 8 y 10, por lo que todos los usuarios de estos sistemas operativos deben actualizar, si aún no lo han hecho, a esta nueva versión que les permita navegar por la red de forma segura. Una vez que se abandone el desarrollo de las versiones anteriores, al igual que ha ocurrido con Windows XP, los piratas informáticos comenzarán a buscar vulnerabilidades para explotar los sistemas de los usuarios que se conecten a través de este navegador y, una vez lo consigan, la vulnerabilidad estará presente de forma indefinida.

Aunque la compañía asegura que de momento seguirá manteniendo la versión 11, también ha asegurado que dicho mantenimiento se va a centrar en la solución de fallos de seguridad y que no se van a desarrollar nuevas versiones ni características para este navegador, centrando así el mayor esfuerzo en Edge, su navegador moderno. Con esto, el gigante del software también pretende incentivar a los usuarios que aún no lo han hecho a instalar Windows 10, su nuevo sistema operativo, desde donde poder disfrutar, como hemos dicho, de Microsoft Edge.

Fuente: Softpedia