Micah Schaffer, encargado de Snapchat, ha tratado de explicar por medio de un post  cómo y cuando la ley puede acceder a los mensajes de sus usuarios.

La aplicación permite enviar mensajes (snaps) instantáneos con texto y fotos que se borran automáticamente del servidor de Snapchat en Google una vez que el destinatario los ha abierto.

Pero la compañía puede recuperar los snaps sin abrir  y entregárselos  a la policía por orden judicial. Schaffer ha negado que esto sea una práctica habitual, pero admite que si reciben una petición oficial de cuerpos de seguridad y el contenido todavía está en los servidores, una ley federal (acta de privacidad de las comunicaciones electrónicas) les obliga a entregar una copia de los mensajes.

El post informa que desde mayo la empresa recibió alrededor de una docena de estas órdenes, aunque destaca que tiene un volumen de 350 millones de mensajes al día. Según Schaffer, sólo hay dos empleados en Snapchat que puedan acceder a esta herramienta: él mismo y el cofundador, Bobby Murphy.

Con menos de un año de vida, la aplicación es un éxito entre los adolescentes aunque ha sido ampliamente discutida por haberse convertido en una herramienta de ‘sexting’ (envío de mensajes con contenido sexual) dentro de este colectivo.

Más información

Fuente: Europa Press