El mal funcionamiento de una planta de agua en el estado de Illinois fue causado, según los investigadores, por un contratista de la misma compañía de viaje por Rusia y no por ciberataque.

Según el Washington Post, que cita fuentes de la investigación federal, no se han programas maliciosos en los sistemas de la planta, instalación pública cercana a la ciudad de Springfield.

El contratista que accedió a la planta de aguas se encontraba en Rusia por motivos personales, por lo cual no se puede califir como una ‘ciberintrusión’ no autorizada.

La sospecha de que podría tratarse de una ‘ciberintrusión’ terrorista se planteó en un informe preliminar del Centro de Terrorismo e Inteligencia de Illinois, al que tuvo acceso el experto en la protección de infraestructuras frente a posibles ataques cibernéticos Joe Weiss.

Aunque, funcionarios del Departamento de Seguridad Nacional a cargo de la seguridad de los controles industriales en todo el país advirtieron desde el principio que en el informe no era demasiado creíble.

Fuente: Washington Post